Me gusta desayunar en casa, comer no puedo por el horario de trabajo, el cual no coincide con el de mi fiera y el de mi hija; sin embargo, pocas veces tengo la oportunidad de tomar mi desayuno en casa.
Y cuando eso pasa, una de las alternativas es echarme una guajolota. Como lo hice hoy.
Tuve una reunión a temprana hora (si, a parte de mi empleo tengo un negocio de servicios), y por tanto no desayune como hubiese querido. Pero no pasa nada, hay tanta pendejada en comida, que venden en la calle, que sirve para paliar a la fauna lombricezca y que permite ahorrar tiempo.
Asi pues, pase con la señora ya conocida y ordene, si, ordene un tamal de rajas con quesillo...además claro, de un rico atole de vainilla. Deseaba uno de avena pero "no don, hasta el viernes toca de avena..."...ni pex.
Y cuando eso pasa, una de las alternativas es echarme una guajolota. Como lo hice hoy.
Tuve una reunión a temprana hora (si, a parte de mi empleo tengo un negocio de servicios), y por tanto no desayune como hubiese querido. Pero no pasa nada, hay tanta pendejada en comida, que venden en la calle, que sirve para paliar a la fauna lombricezca y que permite ahorrar tiempo.
Asi pues, pase con la señora ya conocida y ordene, si, ordene un tamal de rajas con quesillo...además claro, de un rico atole de vainilla. Deseaba uno de avena pero "no don, hasta el viernes toca de avena..."...ni pex.

Nota : no es foto "mia de mi", la guajolota me la chingue camino a la oficina.