Hoy decidí pasar por una torta de __________ a donde me dijeron que las hacen con buen sabor.
Dado que llevaba un chingo de tiempo, pues la "cosa" entra temprano y la fiera iba pa´no se donde, me fui con calma y relajado, saboreando mentalmente ese desayuno nutritivo.
Llegué, tomé mi turno, hice el pedido, me atendieron de inmediato (mi turno era el #1) y espere.
A pocos metros pude ver que estaba una señora vendiendo pan, asi que pensé en traerme una bolsa (con 8 piezas chicas) para degustarlo con mi café obligado aquí en la oficina, amén de compatir con los compañeros...los que alcanzaran, claro.
En lo que terminaban de preparar mi "tortuga", me recargué sobre el cofre de mi nave, abrí la bolsa y comencé a chingarme un pan; en esos momentos me habló la doña para entregarme mi torta, saqué mi billetera, pagué, me estaban dando mi cambio cuando la doña me dice:
- señorrrr!!!, el perro está agarrando su...
Yo volteé en chinga a mi nave, y ahi estaba un pinchi perrrrrro callejero, con dos patas arriba del cofre y jalando mi bolsa de pan:
- peeeerrroooo! - le grité, corriendo para intentar salvar mi bolsita de pan.
Méndigo canino, no soltó la bolsa y salió cual centella fugaz y al mas puro estilo de Supercan.
No recuerdo cuanta pendejada y maldición escupí, mientras veía alejándose a ese pinchi perro...con mi bolsa de pan en el hocico. Y tuvo suerte el méndigo, por más que busqué piedras nomás no encontré la adecuada.
No me quedó otra más que reirme. Me subí a mi nave y me fui pa´la oficina. Ahora mismo estoy tomando mi café ... sin pan. Pero ese pinchi perro esta comiendo pan...sin café.