La frase del día

El que no durara para siempre, eso no significa... que no valió la pena.
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viernes, 17 de julio de 2009

¡Por fin es viernes!

La neta se me paso algo rápida la semana, quizás ayer sentí que no llegaba, ero bueno, por fin es viernes, recién fue quincena y hay ciertos planes para este fin de:
  • ir a ver al cine, Harry Potter y el misterio del príncipe
  • tengo ganas de comer trucha, solo falta decidir si en Yoo-yathoo, en Huayapam o en Cuachirindo, en Ixtlán.
  • lavar y encerar mi nave ( mta ma´... muchas ganas no tengo )
  • Ir el domingo, a desayunar al tianguis de Tlacolula
  • ... ya que andaremos por Tlacolula, ¿ qué tal ir a Mitla ?...no suena nada mal


Cuando platico esto, muchos se sorprenden, ya que dicen que como puede uno estresarse en una ciudad colonial como lo es Oaxaca, si no hay tanto tráfico, gente, etc.; piensan que la vida aqui es relajada.Si, no lo niego, es una ciudad muy chingona para vivir, tranquila relativamente, con lugares harto interesantes para visitar, conocer y disfrutar. La tranquilidad se respira en cada parte de ella.



Pero desafortunadamente padecemos, en nuestro marco, muchos de los problemas que aquejan a las grandes ciudades, específicamente el D.F.tuoso.

Esta semana estuvo cabrona, mucha tensión en la chamba, pago de tarjetas, reinscripción, mantenimiento a la nave, bloqueos de calles y carreteras por parte de normalistas, maestros y movimientos sociales, movilización de militares y policías, quienes ya resguardan el Auditorio Guelaguetza, amén del desalojo que hicieron de los vendedores ambulantes, quienes por sus huevos, querian establecer su vendimia aprovechando la marcha que realizaron los maestros, la noticia de que hay un chingo de policías padeciendo de un virus, y que ya han sido puestos en cuarentena...en fin, un chingo de cosas preocupantes.


Creo que cada uno vive la tensión y stress a su nivel, y no queda mas que intentar, tratar de contrarestarla.

Por mi parte, como sea, trataré de disfrutar y aprovechar este fin de semana al máximo; deseo que puedas y hagas lo mismo, relájate a tu manera, para regresar el próximo lunes con fuerzas, con ganas, con bríos...naaaaa, ni yo me la creo, que pinche hueva de venir a trabajar...y eso que apenas es viernes.

¡ Pasenla chido señores !




sábado, 19 de mayo de 2007

Una noche en la carretera...

Esto sucedió hace como 3 años, un dia 31 de octubre .....


Un tipo estaba parado a la orilla de la carretera en el medio de una oscura y tenebrosa noche pidiendo aventón, a la vez que estaba cayendo una tremenda tormenta.

Pasó un tiempo pero nadie se paraba. La tormenta era tan fuerte que apenas se alcanzaba a ver a unos 3 Metros de distancia.

De repente, el tipo vio como un viejo carro se acercaba lentamente deteniéndose justo frente a él. El hombre, aunque intrigado por el aspecto del carro, sube a él sin dudarlo, pues era preferible que seguir bajo la tormenta en la oscuridad.

Al cerrar la puerta, voltea y se da cuenta con asombro de que nadie va manejando el carro. El carro arranca suave y pausadamente, el tipo ve hacia la carretera y ve con horror desorbitante que adelante está una curva.

Asustado, comienza a rezar e implorar por su salvación al advertir su trágico destino. El tipo no ha terminado de salir de su espanto, cuando justo antes de llegar a la curva, entra una mano tenebrosa por la ventana del chofer y mueve el volante lentamente pero con firmeza.

Paralizado de terror y sin aliento, se aferrra con todas sus fuerzas al asiento, inmóvil e impotente, ve como sucedía lo mismo en cada curva del tenebroso y horrible camino, mientras la tormenta aumentaba su fuerza.

El tipo sacando fuerzas de donde ya no quedaban, se baja del carro y se va corriendo hasta el pueblo más cercano.

Deambulando, todo empapado, se dirige a una cantina que se percibe a lo lejos. Entra a ella y pide dos tequilas y temblando aún, les empieza a contar a todos la horrible experiencia que acababa de vivir. Se hizo un silencio ante el asombro de todos los presentes. El miedo asomaba por todos los rincones del lugar.

Como a la media hora, llegan dos tipos todos mojados y uno le dice al otro en tono molesto: "Mira Juan, allí esta el hijo de la chingada... que se subió al carro cuando lo veníamos empujando"